lunes, 3 de febrero de 2014

Primer entreno en bici

Aunque parezca que me he olvidado del blog, no es así, he tenido mucho trabajo (por suerte) y apenas he tenido tiempo de actualizarlo.

Por partes:

El sábado salí a trotar, o esa era mi intención, una tiradita mediana, sin ser muy exigente. Esa era mi idea.

Empecé bien, tranquilo, a un ritmo fácil, sin exigencias, entre 5:03 y 5:10. Aún llevo las pulsaciones altas para mi gusto a ese ritmo (topes de 175-178 cuando antes de la lesión eran topes de 170), pero no me encontraba fatigado y las sensaciones eran muy buenas.

El caso es que, llegando al kilómetro 6 (quería hacer unos 12km aprox), me encontraba tan fuerte que me dije "otro kilómetro y me doy la vuelta", esto me pasó también en el 7 y cuando llegué al 8, viendo que iba a oscurecer, se acercaba el frío y no llevaba ropa como para aguantarlo mucho decidí dar la vuelta.
Mantuve el mismo ritmo e incluso bajé de 5 en los últimos 2 kilómetros (si iba "sobrado"), para realizar una sesión "tranquila" de 16km a 5:08, vamos, mi ritmo de competición de MM.

¿Por qué cuento este rollo si iba a hablar de mi primer entreno con la bici? Sigue leyendo y verás...

Esto fue el sábado por la tarde/noche.

Llega el domingo por la mañana y con muchas ganas cojo la bici. Lo tenia todo preparado: móvil cargado, bidón lleno, ropa cómoda, musiquita animada...y decido hacer un trayecto que, sin ser demasiado largo, es exigente y me serviría para poder ver mi estado general de piernas y como me desenvuelvo subido a la bici después de tantos años.

Y este fue el resultado de mi primer entreno:
Las piernas me iban a reventar! el corazón se me salía por la boca con cada cuesta. No había sufrido tanto haciendo deporte como la primera vez que hice series piramidales en el estadio.

Cada pedalada era un esfuerzo terrible, no sabía que piñon poner, que cadencia llevar, si ir de pie o sentado; encima se me movían las zapatillas por no llevar las calas adecuadas para el pedal automático y tener que llevar el pie sin atar (ya tengo calas para el puñetero pedal)...un desastre.

Cuando llegué a casa apenas habían pasado 30 minutos, pero parecía que llevaba todo el día montado; un dolor de piernas horroroso...

¿Tuvo algo que ver el entreno de la tarde anterior? ¿o las series de sentadillas con 80kilos que le meto a las piernas 3 veces por semana? lo que está claro es que tengo que meterle muchos kilómetros a las piernas con la MTB, intentar salir con gente y aprender de ellos, llevar su ritmo, cadencia y posición en la bici (del mismo modo que hice para correr).

Este fin de semana volveré a montarme en la bici e intentar hacer el mismo recorrido, pero con más tranquilidad y sabiendo que es duro (para mi nivel), que tengo que tener paciencia y sobre todo, constancia.



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