Por la mañana, a la misma hora que Nadal estaba sufriendo en el Open de Australia, un servidor estaba pasándolas canutas en su primer cross: el XX cross de San Pedro, prueba perteneciente al circuito provincial de cross.
No tengo un cross más facilito a elegir para correr por primera vez: 6000 mts que se recorren dando 4 vueltas al circuito, donde la primera parte la pasas subiendo de forma contínua, luego pasas a subir una pendiente bastante pronunciada, para terminar bajando a tumba abierta hasta llegar a una zona de césped que parece que te enreda en el pie y no avanzas.
No entiendo mucho de circuitos de cross ya que, como he indicado, ha sido mi primer cross, pero por lo que he oído a otros corredores y mi experiencia, es muy duro:
La salida fue bastante rápida, al menos para mí, ya que estoy empezando a recuperar la forma y una salida que ya empieza en cuesta, no es precisamente lo que a mis perezosas piernas le gustan.
Casi todo el trayecto lo hice a muy alta intensidad, sin poder coger un ritmo cómodo, sufriendo las cuestas y sin poder recuperar en las bajadas al ser demasiado pronunciada.
Me ha parecido un circuito muy exigente, donde las cuestas en tierra se hacen muy duras, con apenas descanso en las bajadas y con una zona neutra de césped que parece que no avanzas.
Pero la conseguí acabar y, lo mejor, sin molestias en el gemelo, sóleo e isquio; se puede decir que estoy completamente recuperado (otra cosa es como me he levantado esta mañana que pensaba que me había dejado alguna parte de la pierna en la dichosa cuesta).
Por la tarde tocaba probar de una vez la MTB.
Como no tenía mucha confianza decidí ir por zona llana, albero, lugar donde se acumulan demasiados gilipoyas (con perdon).
Si ya de por sí, cuando voy corriendo por esa zona, los que pasean son auténticos imbéciles que no te dejan pasar, que te obstruyen, que encima te increpan...con una bici es aún peor porque te obligan a casi pararte para poder pasar por un cordon de gente que cuando te escuchan, en vez de echarse a un lado y evitar atropellos, lo que hacen es abrirse más, no vaya a ser que los adelantes o, como si fueran antidisturbios, se agrupan y forman un frente común para que no pases.
Y no, no estaba circulando por un sitio en el que las bicicletas estuvieran prohibidas; estaba circulando por el único sitio que nuestro maravilloso ayuntamiento, ese que hace unos años se vanagloriaba por haber sido nombrado ciudad europea del deporte (wtf?), no ha dispuesto de zonas para ciclistas.
En fin, volviendo a la experiencia...
La MTB va como la seda; decidí no ponerme música para oir todo lo que había a mi alrededor; sobre todo a la gente, no vaya a ser que encima me llevara a algún viejo guiri medio gilipoyas que en su país sí gasta cuidado cuando pasa alguien corriendo o en bicicleta, y disfrutar de las primeras pedaladas.
A mi cabeza llegó el recuerdo del entreno en el gimnasio con la estática y lo fácil que parece, pero ni de lejos: las piernas se cargan mucho antes, con tanto frenar, arrancar, frenar, me fue muy complicado mantener un ritmo y al no estar acostumbrado a llevarla, comenzó a molestarme la muñeca derecha de tanta presión sobre el manillar (estas cosas irán desapareciendo con kilómetros encima).
Por lo demás, todo bien, elegí un trayecto sencillito, llano, con los obstáculos mencionados anteriormente y metí unos 22km a las piernas.
Esto al menos me ha servido para sacar varias conclusiones:
- Marbella es de todo menos una ciudad para el deporte aficionado,
- No se me ha olvidado montar en bici,
- Ya me puedo ir olvidando de sacar la bici por sitios donde se que haya gente (aunque eso es algo que ya sabía) y empezar a ir por el campo, que para eso es una MTB.
- De forma esporádica volver a doblar, sobre todo sabiendo que las piernas están bien y pueden soportar un entreno exigente.
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